Hezbollah impulsa al vicepresidente Tareck El Aissami como reemplazo de Nicolás Maduro en Venezuela

09/Ago/2017

AGOSTO/ Infobae, Por George Chaya

Hezbollah impulsa al vicepresidente Tareck El Aissami como reemplazo de Nicolás Maduro en Venezuela

La cadena de TV libanesa Al-Manar, órgano
oficial del grupo terrorista islámico, y el diario árabe As Shark al-Awsat
mencionan a la controvertida figura sospechada de vínculos con el narcotráfico
y el extremismo musulmán como un nuevo líder para la supervivencia del régimen
Tal vez «el estado de duda»
podría ser el término que describe con mayor precisión la situación actual en
Venezuela. Ese país, uno de los más ricos del mundo debido a sus reservas de
petróleo, sufre una gran crisis económica y política cuyo resultado final es
difícil de predecir.
El régimen chavista, sostenido de un hilo
por Nicolás Maduro, enfrenta una de las peores crisis económicas y sociales de
la historia moderna de Latinoamérica. La figura del presidente Maduro está en
franca caída.
El diario árabe As Shark al-Awsat ha
informado recientemente que fuentes de la comunidad árabe cercanas al gobierno
venezolano confirmaron que desde dentro del chavismo se evalúa un cambio de
rostro del régimen que podría depositar en la presidencia a Tareck El-Aissami.
Sectores afines a El-Aissami en Venezuela y
Siria han colaborado en la elaboración de un informe dado a conocer por el
canal de televisión Al-Manar (órgano oficial de prensa de Hezbollah) en Líbano
que impulsaría a Tareck El-Aissami a la primera magistratura venezolana.
Según el informe, muchos ven al
descendiente sirio como el sucesor potencial de Maduro, describiéndolo como el
«hombre fuerte en las sombras y gran amigo de la resistencia libanesa y el
régimen sirio de Bashar al-Assad».
Nicolás Maduro se enfrenta a protestas
diarias contra su gobierno por parte de la oposición, principalmente por grupos
de estudiantes, pero también por ciudadanos de todas las edades, quienes piden
su salida y elecciones libres dentro del país. Sin embargo, el líder ha buscado
escapar de sus problemas actuales con la formación, días pasados, de una
Asamblea Constituyente que tendrá poder absoluto.
Muchos observadores creen que las opciones
para el cambio en Venezuela se encuentran a través de un proceso de negociación
real que conduzca a un terreno intermedio entre el gobierno y la oposición.
Esto podría significar un gobierno de transición que incluya recambios en el
gabinete y el sistema de gobierno. «Las fuerzas armadas son un componente
central en cualquier posible cambio en el país», señaló el diario saudita,
que informa del predicamento de El-Aissami en ese ámbito dado que oficiales
chavistas que lideraron junto al comandante la revuelta socialista de 1999
ocupan cargos gubernamentales muy cercanos a El-Aissami.
También para el canal de televisión de
Hezbollah en Beirut, el vicepresidente y ministro del Interior Tarek El-Aissami
es uno de los «soldados no militares de la escuela de Chávez que puede
reemplazar a Maduro».
Como comandante del Consejo de Defensa y
Seguridad de Venezuela, El-Aissami es responsable de la defensa nacional y la
estrategia de mantener la seguridad interior ante las protestas y los
disturbios. De hecho, es el segundo hombre en la pirámide del poder del país.
A pesar de esto, analistas e investigadores
de EE.UU. y Colombia ratificaron sus acusaciones sobre El-Aissami a quien
involucran directamente en lavado de dinero proveniente del narcotráfico,
corrupción y apoyo al terrorismo islámico en el continente latinoamericano y el
Caribe.
El hombre impulsado por Hezbollah para
ocupar la presidencia de Venezuela, Tareck Zeidan El-Aissami, nació el 12 de
noviembre de 1974 en El Vigía, Mérida, al oeste de Venezuela. Es hijo de una
familia de inmigrantes drusos sirios. Su padre, Zeidan Amín El-Aissami contrajo
enlace con su madre venezolana proveniente de una familia libanesa de apellido
Maddah originaria de la zona de Hasbayah. Tareck creció junto a cinco hermanos,
está casado y tiene dos hijos. Es familiar directo de Shibli El-Aissami, quien
fuera secretario general del Partido Baath iraquí en la era de Saddam Hussein.
Durante su juventud, El-Aissami juró
lealtad como miembro del partido socialista árabe Baath en Venezuela. Su
primera acción en lo político fue el apoyó a Chávez durante su fracasado golpe
de Estado en febrero de 1992.
Tareck El Aissami asistió a la Universidad
de los Andes (ULA) en Mérida donde estudió derecho, siendo estudiante, conoció
a Adán Chávez, ex ministro de educación (2007-2008) y hermano mayor del futuro
presidente Hugo Chávez. Influenciado por Chávez, pronto se acercó a él y se
convirtió en activo conductor de grupos estudiantiles izquierdistas inspirados
en movimientos revolucionarios castristas y sandinistas. Luego fue elegido jefe
de la mayor agrupación estudiantil de la universidad.
Durante sus estudios de post-grado,
Aissami, apoyo el Movimiento por la Quinta República de Chávez. Después de su
graduación paso a cumplir posiciones dentro del gobierno chavista. Así, inició
un rápido ascenso político y tras el éxito de la «revuelta» de Chávez
en 1999, fue elegido para el parlamento en 2005, y nombrado viceministro de
Interior y seguridad ciudadana en 2007.
Sin embargo, su gran salto político tuvo
lugar en 2008, cuando Chávez lo nombró ministro del Interior y Defensa. Después
de la muerte de Chávez y el ascenso de Maduro al poder en 2013, Aissami siguió
siendo una figura clave y fue designado vicepresidente en enero de 2017.
Para EE.UU, El-Aissami es (de facto) el
verdadero hombre fuerte y jefe de la seguridad nacional a través de su comando
del consejo de defensa y seguridad. Hay cientos de acusaciones contra él por
parte de organismos de inteligencia occidental, círculos políticos y económicos
lo señalan como estrecho aliado en América Latina del grupo terrorista libanés
Hezbollah.
El Director del Centro para una Sociedad
Libre y Segura, el experto en seguridad y terrorismo Joseph Humire, acusó a
El-Aissami y a la primera dama Cilia Flores de dirigir una importante
organización criminal en el gobierno venezolano. Su nombramiento como
vicepresidente fue considerado «muy polémico» en esferas locales e
internacionales debido a sus conexiones con el narcotráfico y el terrorismo,
dijo Humire.
El papel de El-Aissami
en el tráfico de drogas alcanzo su mayor escándalo en 2010 con la detención de
Walid Maklad, un importante traficante de drogas y armas venezolano de origen
sirio ligado al terrorismo islámico que fue detenido en Colombia. Al momento de
su detención, Maklad alegó que trabajaba para El-Aissami en el gobierno
venezolano y que su jefe también tenía vínculos con las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC), el crimen organizado y las operaciones de
contrabando de drogas.